Antes de entrar en cuarentena el estreno de la cinta animada Superman: Red Son parecía un suceso importante que pasó un tanto desapercibido. La crítica especializada alabó el trabajo de guión de esta nueva cinta que plantea qué pasaría si el hijo de Krypton hubiera aterrizado en Ucrania en lugar de en Estados Unidos. El resultado es bastante interesante.

Para quienes son seguidores de las películas animadas de DC no resultará sorpresivo el encontrarse con historias y lenguaje que no son propios de los más pequeños del hogar; siendo esta la principal característica de las cintas así como la razón por la que el público las disfruta tanto.

Red Son cumple con los distintivos de los largometrajes de DC, y este pastel perfecto queda decorado por una cereza llamada critica social, algo muy propio de las películas de hoy en día que se jactan de ser más que producto de entretenimiento. En este caso hacen alusión al nacionalismo y al feminismo.

En los primeros minutos de la película, pareciera que la historia busca decirnos -de nuevo- que en el conflicto Estados Unidos vs Rusia, las víctimas siempre fueron los estadounidenses, y que de haber sido nacido en Ucrania, Superman hubiera sido usado como arma en lugar de haberse convertido en un héroe. Pero, la crítica va tomando su cause conforme Lex Luthor entra en acción siendo él “el bueno” de los Estados Unidos.

Conforme avanza la historia la lucha por el poder y el defender en exceso sus ideales nos dejan saber que ambos lados están mal y ninguno de los personajes son los salvadores del mundo. Sólo son idealistas, extremistas y uno de ellos, hasta dictador, y aunque claramente la película habla de personajes “ficticios” la disputa sigue siendo real y visible en los libros de historia y en diversas películas.

Todo lo anterior en la parte política, por otro lado está la parte feminista. Es común en esta época ver que las producciones “se unen” a la causa de querer darle un discurso y representación diferente a las mujeres y en más de una ocasión los estudios fallan al mostrar discursos que se sienten sobre puestos y forzados.

Red Son maneja el feminismo de manera muy obvia y directa, pero congruente. No busca ser indulgente y mucho menos satisfacer. Sus principales vehículos para lograr esto son La Mujer Maravilla y Lois Lane. La primera hace referencia en más de una ocasión al “mundo de los hombres” no sólo porque ella viene de una isla de puras mujeres, sino porque deja claro que los países son liderados por hombres. Además que da apertura a su homosexualidad. Y Superman se convierte en ESE hombre que dice “No todos somos iguales”.

Lois hace lo suyo al ser una periodista intrépida que no se detiene hasta conseguir la información que requiere. No tiene tapujos sobre su vida sexual y se siente atraída por el hombre que la ve como una periodista y profesionista. Tiene varias lineas puntuales como: “Yo no soy reconocida por ser la esposa de alguien”.

Al final, Red Son es disfrutable, entretenida y se agradece que no trate de adoctrinar a nadie, ni de señalar héroes. Puedes encontrarla en Cinepolis Klic