Bill & Ted están de regreso para una nueva aventura. Desde 1989 estos dos amigos inseparables han estado rockenado juntos y viajando a través del tiempo, y con su nueva película Bill & Ted, Salvando el universo se enfrentan justamente a los cambios de épocas y a por fin enfrentarse con su destino y sus responsabilidades, ya que deben crear una canción tan perfecta y hermosa que unirá a todas las sociedades trayendo paz y equilibrio al universo entero.

Esta nueva película, dirigida por Dean Parisot y que trae de vuelta al amado Keanu Reeves y Alex Winter, logra capturar la esencia de sus antecesoras teniendo una escena perfecta que recaptura los mejores momentos de los personajes principales y acopla el terreno para que, aquellos que crecieron amándolos, no tengan más remedio que emocionarse de ver a sus ídolos en pantalla grande una vez más.

A partir de ese momento todo fluye tal como se espera que lo haga una comedia de este tipo, aunque justo antes del tercer actor pierde un poco de fluidez y ritmo, causando que sus aciertos se desequilibren por un momento. No obstante, esto no daña o perjudica en cómo se perciben los personajes ni la historia en general.

La mayor fortaleza de la cinta es que es consiente del tiempo. El guion sabe que el futuro del universo está en las nuevas generaciones; y que quienes ya están más vividos no tienen más remedio que confiar en sus predecesores, al mismo tiempo que hacen las pases con sus antecesores y consigo mismos. Una frase que destaca este punto es “Deja de pelear con tu yo del pasado”, línea que usa el personaje de Winter para calmar alde Reeves y que si la repensamos tiene mucho más sentido que sólo hacer reír a los espectadores. Hay un fuerte mensaje de hacer la paz con tu pasado a lo largo y ancho de la película.

El rock y la música obviamente juegan un papel indispensable, siendo un personaje más dentro de la cinta y la misión de crear la canción perfecta para unir al universo reúne a diversas personalidades históricas de la música -una máquina del tiempo es muy útil para hacerlo posible- pero también trae una significación de cómo todos los ritmos y melodías nos unen como sociedad, y que todos han ayudado a que grandes leyendas se inspiren unas a las otras.

Brigette Lundy-Paine y Samara Weaving interpretan a las hijas de los protagonistas y brillan con su propia historia, al mismo tiempo que llevan en alto el legado de sus padres, principalmente porque hay muchos de sus actos y señas de ellos en ellas. Por lo tanto, será fácil que te encariñes con sus personalidades y que te saquen una carcajada genuina.

A pesar de todo lo maravilloso que se puede encontrar en Bill & Ted, Salvando el universo hay que destacar que no es para todo el público. Tal como las primeras películas, esta tercera entrega tiene un espacio especial en el corazón de aquellos que gustan de este tipo de humor soso y de dos personas diciendo ‘dude’ para todo. Si no eres una de ellas, quizás todo el mensaje de unión y paz no te sea suficiente para lograr pasar más de una hora con Bill y Ted.

Bill & Ted, Salvando el universo tiene intenciones nobles que van más allá de hacer reír, y si le das una oportunidad seguramente te dejará un buen sabor de boca. Es la utopía que necesitamos entre tanto caos.