Luis Alberti se posicionó hace unas semanas como uno de los nombres más reconocidos de la industria cinematográfica mexicana después de que se consagrara con el Premio Ariel por su participación en la cinta Mano de Obra. A pesar de tan buena recepción y ovaciones, el joven actor aún no se cree que es ‘el hombre del momento’.

El galardón de Alberti no pudo llegar en un momento más extraño y memorable. Por un lado, debido a la pandemia la ceremonia de los Arieles se llevó a cabo a través de videollamadas y enlaces, por lo que el actor se enteró 3 minutos antes de ‘salir al aire’ que había ganado, justo el tiempo necesario para acomodar el tripie y el celular y dar su discurso de aceptación. A todo este momento lo ha descrito como ‘Una noche llena de amor’ y está feliz de que a pesar de lo que sea Mano de Obra logró tener una corrida en cines y ser estrenada.

Pero, además del bicho que no nos permite tener ceremonias ni reuniones a como estábamos acostumbrados, también hubo otra noticia que llegó muy de la mano con la ceremonia virtual de los Premios de la Academia Mexicana, y es que mientras celebrábamos en redes sociales el triunfo de Luis, los fideicomisos para el desarrollo de largos y cortometrajes estaban por ser eliminados y durante la plática el actor hizo una reflexión al respecto:

Lo que queda hacer es unirnos como gremio. Rebelarnos. Abrir las salas. Los gobiernos siempre atacan a la cultura y el cine mexicano da buenos frutos.

En sus redes sociales Luis ha estado muy participativo en cuanto a todo el tema de los fideicomisos y entre sus publicaciones llamó al cine mexicano ‘Un animal fantástico’ y cuando le preguntamos el por qué de este apodo responde:

No lo había pensado del todo, me parecía un lindo nombre porque los animales son libres, rebeldes; nadan y vuelan alto y sobre todo son fantásticos… El cine mexicano [como animal fantástico] podría tener la forma visual de un alebrije.

En cuanto a Mano de Obra confiesa que no esperaba tal recepción. Sabía por el guion y por el proyecto en general que estaba ante algo grande, pero no esperaba este recibimiento tan grande. Para él la película habla de reflexión y conciencia de lo que estamos hechos y en qué podríamos convertirnos cuando nos corrompemos; y Luis podría corromperse ante la injusticia, tal como su personaje.

Cierra la charla diciendo que está listo para regresar al teatro de la mano de Alex Hernández, y que el haber ganado el Arie para él es una invitación y un compromiso para crecer y seguir manteniendo el temple.

No te vayas sin ver: