Nunca es fácil despedirse de una serie, sobre todo si conectaste con ella desde hace varios años por una o más razones, sin embargo, dejar a Sabrina atrás resulta mucho más fácil que su contra parte noventeras por una sencilla razón: La última temporada es un paso atrás en cuanto a calidad.

La tercera temporada dejó 3 cosas importantes que eran básicamente el camino a seguir para la siguiente temporada, dos Sabrinas, el terror Lovecraftniano que el Padre Blackwood estaba por desatar y finalmente numeritos musicales bastante molestos que fueron la principal molestia de los seguidores (algo que ya habíamos experimentado en la olvidada segunda temporada de Luke Cage, cuyos extensos números musicales le valieron su cancelación). Estos tres elementos continuarían presentes en la temporada final.


SPOILERS A PARTIR DE AQUÍ

La cuarta temporada tuvo muchos fallos, vamos de menos a más, primero que nada tenemos demasiadas subtramas, que distraen de la trama principal y para colmo la principal no es la que más interesa. Es un hecho de que lo que vivió Sabrina Moorninstar, reinando el infierno junto a Calivan, su viaje al otro cosmos y la disputa del poder de Lucifer con Lilith fue mucho más interesante que ver a Sabrina Spellman compitiendo por la copresodencia de su preparatoria, el drama entre Theo y Robin, que se resuelve solo porque sí, Roz descubriendo que es una bruja o los propios terrores dimensionales que fueron la línea principal.


Kiernan Shipka es una excelente actriz y si se toleran los constantes numeritos musicales o las subtramas aburridas, predecibles y cliché, es básicamente por ella, porque se nota que pone todo su empeño en darle vida a esa bruja que a pesar de cometer error tras error, se esfuerza en enmendar el daño y evitar que sus seres queridos sufran y justo ahí en dónde radica la fortaleza de la serie, en la energía que le pone su protagonista.

Sin embargo el brillo de nuestro personaje principal solo dejó en evidencia las carencias del resto de personajes ¿Recuerdan la segunda temporada en la que Lucifer lucía atemorizante? Aquí pasó a ser una figura caricaturesca de ese diablo, aquí sale muy poco, lo derrotan y destierran de una manera casi risible, menospreciar a una figura históricamente temida por diferentes culturas y creencias parece ridículo.


Lo mejor de la temporada y quizás de toda la serie fue el capítulo 4×07, uno que rescata al mejor personaje de la serie de los 90s y no, no hablamos de ninguna de las tías originales que por cierto su aparición fue de por sí entrañable y algo que da gusto ver, hablamos de Salem, el original, sarcástico y burlón, aquí encarna el terror dimensional del infinito, un giro que podíamos intuir pero cuyo episodio distópico fue una maravilla (y como espectador el único que en verdad disfruté).


Otra cosa buena y notablemente rescatable es el gore, el uso de efectos prácticos, maquillaje y disfraces grotescos ayudan a mantener esa aura de terror clásico, algo que durante las 4 temporadas se mantuvo.

El final resultó incípido, debería ser conmovedor, es decir, murió la protagonista, dos veces, quizás es un tanto agradable ver que Nick hizo el sacrificio máximo para estar con ella el resto de la eternidad y Sabrina por fin tiene lo que buscó desde el principio de la serie.


En conclusión, la última temporada de Sabrina está llena de subtramas, villanos desperdiciados y derrotados fácilmente, numeritos musicales, bastante gore, un final decepcionante, un único gran episodio y una gran protagonista que se esforzó para no dejar caer la serie. Para bien o para mal.